Cortadores

Entra Por Carnicerías, sale a Yanguas y Miranda.

2015-06-13 08.56.38
Arco

Con estos nombres gremiales que nos recuerdan dos oficios que se relacionan con la ganadería se identifica esta estrecha calle. Ambos se ejercitaron en nuestra ciudad hasta finales del siglo XIX.

Los cortadores de la carnicería pública tenían obligaciones que se fijaron en 1725, entre los principales destacan: “que todos los días acudan al matadero a la oración de la mañana o tomar y pescar las carnes y llevarlas seguidamente a las tablas”. “Que el hueso se reparta en proporción, despachando a los compradores por el orden en que lleguen”. “Que permanezcan en las tablas hasta las once de la mañana, y por la tarde desde las dos hasta las cinco”. “Que aunque hubiese poca venta no faltasen nunca; uno en el carnero, y otro en la vaca; y en los días de vigilia, y de cuaresma uno sólo en el carnero, alternando por semanas”. “Que tuviesen todos la obligación de dar carnes en horas extraordinarias cuando la necesidad lo exigiese”. “Que no usasen el tabaco de humo”

(Yanguas Diccionario Histórico Político)

Los curtidores eran los encargados de curtir y zurrar las pieles, en esos lugares hubo algún pequeño taller o tenería donde se curtían y zurraban las pieles que se utilizaban para confeccionar botas de vino, alfombras u otras utilidades. Según la tradición, y aprovechando la estrechez de la calle la utilizaban para tender las pieles.

A finales del siglo XIX, esta calle no gozaba de mucha higiene y producía malos olores, ya que nuestras gentes cantaban una copla que decía:

Al pasar esta mañana
el arco de “curtidores”
me manché los pantalones
de chupa y de miel con erre.

Se inicia la calle con un típico arco conocido por el “Arco de Gascón” que se restauró en el año 1970 por el maestro de obras Tomás Navarro Blanco.

Finaliza en unas breves escaleras y una pequeña rampa al lado izquierdo para romper las barreras arquitectónicas. Es una de las calles más estrechas de la ciudad, tanto al principio como a su final se forman unas pequeñas placetas.