Alfares

Precedentes de la cerámica navarra actual en Tudela

 

Refiere Silván [que la alfarería popular tuvo en Tudela, desde épocas remotas, un lógico esplendor, debido a las intensas relaciones de la villa con las islámicas de Córdoba y Toledo, así como por su amplia población morisca (500 habitantes en 1380) y por la no menos despreciable relación con el reino de Aragón, importante productor de vasos cerámicos.

Estas constantes hacen que se presuma en Tudela y su comarca una considerable producción alfarera anterior al s. XVII, época en la que ya disponemos de datos acerca del mercado del barro en la citada villa.

En 1803, cinco maestros alfareros producían en Tudela 1600 piezas anuales, por un valor total de 8.000 r. En 1817 eran tres los alfares a plena producción. Parece que entonces iniciaron su actividad los clanes de los Añón y las llamadas “Pontochas”, unas alfareras del lugar.

Se extraían los materiales del monte Canraso, que al ser calcáreo daba a las cerámicas un color pardo amarillento claro.

Las alfarerías tudelanas confeccionaron solo vasijas para uso en frío, sin vidriar o con vedrío incompleto. Principalmente eran cántaros de una sola asa, lisos o con decoración en tonos oscuros; “rallos” altos para agua, con dos asas; “rallos” planos de una sola asa; botejas de campo, con dos asas; jarros y jarrones de fantasía, a veces profusamente decorados (con incisiones y relieves); macetas, etc.

Pero desde hace varias décadas, la alfarería popular de Tudela pasa por un periodo de intensa depresión, iniciada ya en 1847 con la especialización del mercado tudelano en mercado de ganado.

Escrito en septiembre de 1980 por Fco Javier Zubiaur Carreño

 

Alfares según excavaciones arqueológicas

En Tudela desde época romana hasta la actualidad, prácticamente sin interrupción, ha habido alfares según las excavaciones arqueológicas que si lo demuestra.

  • En el pdf Memoria de la intervención arqueológica en el número 12 de la calle Herrerías  (Página 55) dice: Igualmente interesante es la localización de elementos propios de alfar, lo que denota la presencia de este tipo talleres en las proximidades al menos en los siglos XII – XIV. Ya en la citada intervención de 2005 en Herrerías, se habla de la presencia de deshechos de alfar, con lo cual, no podemos sino confirmar este hecho. En esta intervención se localizan elementos propios de la labor alfarera en los rellenos de nivelación del palacio; rellenos del foso; rellenos en la estancia 9; rellenos en la estancia 7; relleno hoyo 12; relleno hoyo 14. La localización de hoyo 13 (con materiales romanos), así como de los hoyos 8, 17, 18, 19 y 20, en general de gran tamaño y formas irregulares, cuya función se plantea como canteras de arcilla, podría indicar una presencia de alfares en época anteriores, tanto romana como islámica.
  • En el pdf Excavación de urgencia: fase II de la Plaza de la Judería (Tudela)  (Pág 170) La cerámica común es la que muestra la mayor abundancia de piezas. Las formas más numerosas son las jarras y cántaros sin decoración o con líneas y trazos en manganeso. Han sido recogidos unos fragmentos que ofrecen una decoración diferente al resto de las piezas: se trata de fragmentos de jarra con dibujos de animales, uno de ellos es probablemente un animal fantástico (n° 1.252 y 1.253) (Foto 7). También en cerámica común han aparecido 3 tapaderas y un trébede o atifle de alfarero.