Verjas

2015-06-13 09.00.10Entra por Merced, sale a Miguel Servet.

Recibe este nombre debido a que el vulgo desde remotos tiempos identificaba así la calle, por, la razón de que en ella existieron varias rajas para protección de las ventanas, especialmente en los ventanales existentes en el edificio perteneciente a la Catedral y anexo a ella y que es conocido como la “Casa de los Lagos”, lugar donde se almacenaban los granos y aceites procedentes de los “Diezmos” con que el pueblo cristiano ayudaba al mantenimiento del culto. Normalmente las rejas eran unos barrotes de madera de sección cuadrada, colocados verticalmente. Hasta nuestros días han llegado varias de ellas.

En el año 1954, precisamente en este edificio, que jno tenía, ni tiene ninguna utilidad y que la fachada presenta un pésimo estado, se pensó en construir un grupo de nueve viviendas destinadas a los Canónigos del Cabildo Catedral; el edificio constaba de tres plantas y en sus bajeras se instalarían salones para las reuniones de asociaciones dependientes de la iglesia. El proyecto se encargó al arquitecto pamplonés Eduardo Arraiza. Finalmente pasó al olvido.

Al final de la calle actualmente se construye un grupo de viviendas de protección oficial que forman parte de la nueva “Plaza de la Judería” en el proyecto se ha tenido muy presente las posibles inundaciones que originan las crecidas del Río Ebro; para alejarlas de este riesgo, la primera planta del edificio se ha construido de forma elevada. El proyecto tanto de la plaza como de las viviendas es obra de los arquitectos tudelanos Francisco Glaría Yetano y Efrén Munárriz Clemos, quienes previamente habían ganado en concurso de ideas para la construcción de la Plaza de la Judería; la obra fue adjudicada a la empresa “Tudela de Construcciones”.

En la primera mitad, la calle es muy estrecha, pero a partir de su confluencia con la del portal, toma mayor amplitud.

Formando esquina Portal-Verjas, hallamos una casona señorial donde vivió Pedro Cstejón de Salazar, Mrqués de Castejón durante los años 1719 / 1783. Este edificio en el año 1992 fue adquirido por el Gobierno de Navarra para una posible instalación de oficinas dependientes de la Excma. Diputación Foral.

Por ser una vía importante de enlace entre el “Casco Viejo” y la Tudela Nueva, tiene bastante tráfico.

Hasta la década de los años 70 existieron dos negocios familiares muy tradicionales durante varias generaciones; la tienda de la “Murilla” de alimentación, de los señores Zuazu y una cestería y cañizos de Ruperto Salvatierra.

En las grandes crecidas del río Ebro se inunda, habiendo llegado el nivel de las aguas en su parte más baja a alcanzar 1,50 metros y en longitud hasta la confluencia de la calle del Portal, teniendo que habilitar pontones para el servicio de los vecinos, circulando por las calles de su entorno: Arbollones, Parra, Vueltas, San Julián, Fuente del Obispo, y Horno de la Higuera.