Francisco Vicente de Tornamira

Francisco Vicente de Tornamira. Tudela, (1534 – 1597). Astrónomo y cosmógrafo.

 

Natural de Tudela (Navarra), donde nació en 1534. Hijo de Juan de Tornamira y de Luisa Vicente, adoptó como primer apellido el de su madre y, de esta manera, firmaba sus escritos como Francisco Vicente de Tornamira.

Los Tornamira, debían de proceder de la Auvernia y, en Tudela, pronto constituyeron un grupo influyente por sus actividades comerciales y participación en la política municipal. Sea como fuere, Francisco Vicente de Tornamira debió de recibir una educación esmerada; es posible que asistiera a la Universidad de Salamanca, aunque no debió de obtener ningún grado académico.

Tenía el título de Señor de Mora. Casó con Ana Bueno, con la que tuvo, al menos, diez hijos.

Fue enterrado en la iglesia de San Jaime (desaparecida) quien por mandato testamentario, firmado el 2 de mayo de 1593, pidió ser enterrado en la capilla mayor, en la misma sepultura que su mujer Ana Bueno, y su madre Luisa Vicente, situada a la parte del Evangelio (1) Iglesias desaparecidas de Tudela PDF

Obras

Cronographia (1585)

 
Crohographia. Pamplona, Tomás Porralis, 1585

La fama de Tornamira procede de su obra: Chronografía y repertorio de los tiempos, publicada en Pamplona en 1585 en el taller de Tomás Porralis de Saboya4​. Cuenta con 162 capítulos, tiene formato en octavo, consta de 576 páginas y se acompaña de 88 grabados xilográficos abiertos para esta edición. Fue editada por el propio autor lo que supondría un elevado desembolso, dada la cantidad de grabados que fue preciso encargar para esta edición y la complejidad de la composición tipográfica que ofrecían las numerosas y abigarradas tablas númericas del texto​. No se conocen reediciones de esta obra.

Velázquez tenía en su biblioteca un ejemplar de la edición de Pamplona, junto a otros libros de astronomía y astrología. En el inventario post mortem de los bienes del pintor se registró con el número 549.

En la dedicatoria del autor al Marqués de Falces, que precede al texto, afirma que “no tiene los grados de ciencias que en las escuelas se dan, ni profesa el hábito de ellas”.

Tornamira firma como Señor de Mora y no añade ningún título universitario. El estilo y contenido de la obra induce a pensar que recibió una cuidada educación y que se interesó por la astronomía a lo largo de toda su vida.

En esta obra demuestra conocer el texto de “Introducción a la Astronomía y la Geografía” redactado por astrónomo valenciano Jerónimo Muñoz, para sus clases en Valencia y en Salamanca, que nunca se publicó, aunque debió de circular en forma manuscrita. Hay partes enteras de la Chronografia que son traducciones al castellano del original latino de Jerónimo Muñoz. Por ello no hay que descartar que Tornamira realizara estudios en Salamanca, aunque sin alcanzar los grados.

En el prólogo explica los motivos que le han llevado a componer la obra, entre los que destaca poner la astronomía en relación con la corrección gregoriana del calendario.

La obra ofrece un tratado completo de la “esfera” según la tradición medieval; también incluye la determinación de coordenadas geográficas por métodos astronómicos, con las reglas incluidas habitualmente en los tratados de cosmografía; y la descripción de instrumentos, tales como el astrolabio náutico. Niega la existencia de esferas u orbes celestes que arrastran a los planetas, y afirma que los planetas se mueven por sus propias naturalezas o fuerzas: “Los orbes son fingidos o inventados para darnos a entender y enseñarlos los diversos movimientos de los cuerpos celestes”. En esto se advierte también la influencia de su maestro Jerónimo Muñoz, aunque se separa de este al atribuir una naturaleza incorruptible a la materia celeste.

Incluye un buen número de datos y tablas de eclipses (desde 1583 hasta 1610), de las estrellas fijas tomado de las efemérides de Johannes Stadius (basadas en Nicolás Copérnico), de latitudes geográficas (tomado de Jerónimo Muñoz), de cuestiones calendáricas y de cronología, así como de las “edades del hombre y del mundo”, entre otras.

Muestra familiaridad con la obra de Copérnico en sus aspectos técnicos, nada extraño en su discípulo de Jerónimo Muñoz. Así, a propósito del supuesto movimiento de las fijas o del “octavo cielo” (precesión de los equinoccios), cita los datos de Copérnico; también da las cifras de Copérnico de la paralaje lunar.

Como el que debió de ser su maestro, Jerónimo Muñoz, y como la mayoría, si no todos, de los astrónomos de su época, Tornamira también era astrólogo y en su obra habla de la “amistad que hay entre la medicina y la astrología”, e incluye diversas cuestiones y tablas de aplicación astrológica, como la relativa al “dominio de los planetas”, siguiendo también a Muñoz.

Entre otras cuestiones, trata de la creación del Universo; la división de la Filosofía; el movimiento de los astros en el cielo; constelaciones, círculo y Zodiaco; la cronología universal; calendarios antiguos y modernos; y pronósticos meteorológicos.

Rechazando la teoría del heliocentrismo y niega un Universo que no fuera geocéntrico. No se contenta, sin embargo, con exponer un modelo ptolemaico tradicional, y acompaña una explicación del movimiento de los planetas bastante minuciosa, aunque no rigurosa, para laquella época.

El capítulo de la Chronografía que más atención despertó era el referente al Calendario, cuya reforma venía realizándose justo entonces, por por bula del Papa Gregorio XIII (1582). Tornamira pensaba que era necesario adaptar los conocimientos astronómicos a la variación en el cómputo del tiempo que traía consigo la corrección gregoriana.

Lejos de limitarse a presentar simplemente un sistema ptolemaico tradicional, Tornamira calculó nuevas tablas para los calendarios y para las alturas de las estrellas. Y es que el manejo del calendario era vital para establecer los días festivos de la liturgia cristiana, en base al que se programaban las festividades de la vida cotidiana cristiana, como la Cuaresma y el Corpus. Da idea de la importancia que tenía el control del calendario el que tres siglos después los tratados de matemáticas lo incluyesen de manera reiterada.

Quizá no sea fácil entender cómo una obra en absoluto moderna, que rechazaba el sistema heliocéntrico -expuesto en De Revolutionibus (1543) de Nicolás Copérnico-, presente elementos de valor para su época. Las palabras de quien ha estudiado la aportación del cosmógrafo tudelano, Javier Bergasa, reflejarían su trascendencia:

La obra de Tornamira, que sigue totalmente la concepción ptolemaica del Universo y de la física aristotélica, queda como uno de los últimos jalones de una Cosmología que terminará siendo desbancada por una nueva visión del Universo […]. Pero no pensemos que [por ello] queda desfasada y pierde su interés científico, ya que por una parte aparece en un difícil momento de transición y por otra […] se continuarán publicando obras basadas en sistemas geocéntricos durante los siglos XVI y XVII.

Kalendario (1591)

 

Kalendario Gregoriano. Pamplona, Pedro Porralis, 1591

En 1591 vio la luz en Pamplona, en el taller de Pedro Porralis, la segunda obra impresa de Francisco Vicente de Tornamira, “Señor de Mora, natural de la ciudad de Tudela”, con el título Traducion del Kalendario Gregoriano de Latin en Español : con ciertas adictiones y comentos al fin de cada uno de sus Canones, para que mejor se pueda entender. Se trata de una obra en cuarto, como la Cronographia, aunque con menor paginación -131 páginas- y sin grabados. La impresión es deficiente, con errores en la numeración de las páginas. No se volvió a reeditar.

Otros datos de interés

La sala de proyecciones del Planetario de Pamplona, denominado “Pamplonetario”, lleva el nombre de Tornamira. Aquí se encuentra el proyector de estrellas y tiene una cúpula de 20 metros de diámetro, lo que le convierte en el mayor planetario óptico de España.

En el casco antiguo de Tudela, desde 1860, existe la calle de los “Tornamiras”, dedicada a Francisco Vicente de Tornamira y al escritor Juan Francisco de Tornamira de Soto10​, nacido en esta ciudad en 1583. En el siglo XVI, se llamaba de la “Pasteleria Vieja” y, posteriormente, hasta 1860, de las “Tres Casas

En la Iglesia de iglesia de San Nicolás, también de Tudela, en el siglo XVI los Tornamira, que eran feligreses de este templo, construyeron la capilla de San Gregorio y, por este motivo, en ella figura su escudo heráldico.

 

Libros

Chronografía y repertorio de los tiempos, a lo moderno el qual trata varias y diversas cosas: Cosmographia, Sphera, Theorica de Planetas, Philosophia; Computo y Astronomía, donde se conforma la Astrología con la Medicina: y se hallaran los motivos y causas que ha avido para reformar el año; y se corrigen muchos passos de Astrología que por la dicha reformacion quedaron atrasados. Compuesto por…. Con el lunario q dura veinte y ocho años dende el principio del año MDLXXXIII hasta el año MDCX. Y con los eclypses avra en el dicho tiempo, con el pronostico dellos y con los Cathalogos de los Reyes que ha avido en todos los Reynos y provincias del mundo (Pamplona: Thomas Porralis de Saboya, 1585);

Traducción del Kalendario Gregoriano de latín en español, con ciertas adictiones y comentos al fin de cada uno de sus canones para que mejor le puedan entender (Pamplona: Pedro Porralis, 1591).

 

Bibliografía

  • : F. Picatoste Rodríguez, Apuntes para una biblioteca científica española del siglo xvi, Madrid, Tello, 1891, págs. 314- 315; V. Navarro (dir.), Introducción a la Astronomía y la Geografía de Jerónimo Muñoz (ed. crítica, latín-castellano, por V. Navarro, A. Pastor, E. Pastor y V. Salavert, con est. prel. a cargo de V.Navarro y V. Salavert), Valencia, 2004.
  • BERGASA LIBERAL, Javier. “Francisco Vicente de Tornamira y su sistema del mundo”. Revista del Centro de Estudios Merindad de Tudela, 1989, 1:47-74
  • PICATOSTE, Felipe. Apuntes para una biblioteca científica española del siglo XVI. Madrid: Manuel Tello, 1891, 314-315.
  • PÉREZ GOYENA, Antonio. Ensayo de bibliografía navarra desde la creación de la imprenta en Pamplona hasta el año 1910. Burgos: CSIC, 1947, 176-177, 189-191, 225-226.
  • RAMÓN CASTRO, José. Autores e impresos tudelanos, siglos XV-XX. Pamplona: Ed. Gómez, 1963, 431.

 

Enlaces externos

 

 

 
 
 

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